La etiqueta energética de los electrodomésticos: cómo leerla y comparar

Qué significa la escala de la A a la G, qué datos importan para tu factura, el código QR de la base EPREL y cómo calcular si compensa cambiar un aparato.

La etiqueta energética de la Unión Europea permite comparar el consumo de aparatos parecidos antes de comprarlos. Desde 2021 muchos productos usan una escala nueva, más exigente.

Resumen: fíjate en el consumo anual o por ciclo en kWh, no solo en la letra. Con ese dato y el precio de tu kWh sabes cuánto te costará al año.

La escala de la A a la G

La UE ha ido sustituyendo las clases A+, A++ y A+++ por una escala de la A a la G. A noviembre de 2026, estas familias ya la usan:

Desde Productos
Marzo de 2021 Frigoríficos y congeladores domésticos, lavadoras, lavasecadoras, lavavajillas, televisores y pantallas electrónicas, y determinados equipos de refrigeración comercial
Septiembre de 2021 Fuentes luminosas (bombillas)
Junio de 2025 Smartphones y tabletas de tipo pizarra cubiertos por la norma
Julio de 2025 Secadoras domésticas

Con la nueva escala, un aparato que antes era «A+++» puede aparecer ahora como B, C o D sin haber cambiado: la escala es más exigente y deja margen para futuros aparatos más eficientes.

Qué datos mirar

Dato Para qué sirve
Clase energética (A–G) Comparación rápida entre modelos similares
Consumo de energía: kWh/año en frigoríficos, kWh/100 ciclos en lavadoras y secadoras, kWh/1.000 h en pantallas y fuentes luminosas Calcular tu coste real
Autonomía por carga (móviles y tabletas), entre otros datos Comparar duración de batería
Capacidad (litros, kg, pulgadas) Comparar aparatos del mismo tamaño
Ruido (dB) y clase de ruido Confort
Consumo de agua (lavadoras y lavavajillas) Coste de agua y de calentarla

El código QR

Las etiquetas nuevas llevan un código QR que permite consultar la ficha del modelo en la base de datos europea EPREL. Es una forma de comprobar que los datos son oficiales.

¿Compensa cambiar un aparato antiguo?

  1. Busca el consumo anual del aparato actual (en su etiqueta o manual) o mídelo con un vatímetro.
  2. Mira el consumo anual del nuevo en su etiqueta.
  3. Multiplica la diferencia por el precio de tu kWh. Usa la calculadora de consumo.
  4. Compara el ahorro anual con el precio del aparato nuevo.

Si el aparato actual funciona bien y la diferencia es pequeña, alargar su vida suele ser la opción más económica y sostenible.

Lo que la etiqueta no dice

  • Tu forma de uso: una lavadora eficiente usada siempre a 60 °C gasta más que una menos eficiente a 30 °C. Lee 10 hábitos que reducen el consumo.
  • El consumo en espera en algunos aparatos. Mira consumo fantasma.
  • El tamaño adecuado: un frigorífico más grande de lo necesario gasta de más.

Preguntas frecuentes

¿Una clase B de ahora es peor que una A+++ antigua?

No necesariamente. La escala nueva es más exigente y muchos aparatos que antes eran A+++ ahora aparecen como C o D. Para comparar, fíjate en el consumo en kWh y compara aparatos etiquetados con la misma escala.

¿Todos los aparatos llevan etiqueta energética?

No. Solo la llevan los productos que regula la UE, cada uno con sus propias reglas; los que ya usan la escala A–G están en la tabla de arriba. Muchos aparatos pequeños no tienen obligación de llevarla.

¿Dónde encuentro la etiqueta si compro por internet?

La tienda debe mostrar la clase energética y dar acceso a la etiqueta y a la ficha de información del producto. También puedes buscar el modelo en la base de datos europea EPREL.

Contenido informativo. Cualquier intervención en la instalación eléctrica debe hacerla un instalador autorizado conforme al REBT.