La factura de la luz parece complicada, pero se compone de pocas piezas. Entenderlas es el primer paso para ahorrar.
Resumen: pagas una parte fija por la potencia contratada, otra variable por los kWh que consumes y, sobre ambas, impuestos y otros conceptos.
1. Término de potencia
Pagas por la potencia contratada (en kW), la uses o no. Para cada periodo contratado (punta-llano y valle), el importe se calcula así:
kW contratados × precio de la potencia × días facturados
El precio suele expresarse en €/kW y día. Cómo elegir bien los kW lo explicamos en potencia contratada: cómo elegirla.
2. Término de energía
Pagas por los kWh consumidos, multiplicados por el precio aplicable a cada uno. Según tu tarifa, el precio del kWh puede variar por franjas horarias (punta, llano y valle) o ser el mismo todo el día. Si tienes franjas, concentra lavadora, lavavajillas o la carga del coche en las horas más baratas.
3. Otros conceptos
- Impuesto sobre la electricidad: se calcula sobre el importe de potencia y energía.
- Alquiler de equipos de medida: se añade si corresponde (por ejemplo, si el contador no es de tu propiedad).
- IVA: se aplica sobre la base imponible. En Canarias, Ceuta y Melilla se aplica en su lugar el impuesto indirecto correspondiente de cada territorio.
- Servicios adicionales que hayas contratado (mantenimiento, seguros…): conviene revisar si los necesitas.
Qué mirar en tu factura
- ¿La lectura es real o estimada?
- ¿La potencia contratada se corresponde con lo que usas?
- ¿Hay servicios adicionales que no recuerdas haber contratado?
- ¿El precio del kWh se corresponde con tu oferta?
- ¿Cuántos días abarca el periodo facturado?
Cómo calcular lo que cuesta un aparato
Usa la fórmula kWh = potencia en kW × horas de uso, y multiplica por el precio del kWh. Para hacerlo sin cuentas, tienes la calculadora de consumo.
Comparar sin caer en trampas
Compara el coste total anual para tu perfil de consumo, no solo el precio del kWh. Revisa la permanencia, las penalizaciones y si el precio es fijo o indexado al mercado. Los precios y condiciones cambian: consulta siempre las condiciones de tu comercializadora.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el CUPS que aparece en la factura?
Es el Código Universal del Punto de Suministro: identifica tu punto de conexión a la red. Empieza por «ES» y se mantiene aunque cambies de comercializadora. Lo necesitas para contratar con otra compañía o para hacer gestiones con la distribuidora.
¿Por qué una factura dice «lectura estimada»?
Significa que no se ha usado una lectura real del contador y el consumo se ha calculado. Con contadores con telegestión, lo habitual es facturar con lecturas reales, aunque puede haber estimaciones si falta la lectura. Si ves estimaciones frecuentes, reclama a tu comercializadora o a la distribuidora.
¿Qué parte de la factura puedo reducir yo?
Directamente, dos: la energía consumida, cambiando hábitos o moviendo consumos a horas más baratas, y la potencia contratada, si es mayor de la que necesitas. También puedes eliminar servicios añadidos que no uses y comparar ofertas.
¿Cada cuánto debería revisar mi tarifa?
Al menos una vez al año y siempre que termine un periodo de precio fijo o recibas un aviso de cambio de condiciones. Usa tu consumo anual real para comparar.